En los últimos años, la dermocosmética ha avanzado hacia fórmulas con respaldo clínico real, diseñadas para tratar pieles sensibles, reactivas o con patologías cutáneas. Entre estos avances, un ingrediente destaca por su eficacia y novedad: la lactoferrina. Hasta hace poco, esta molécula era imposible de utilizar tópicamente. Hoy, gracias a la biotecnología coreana, se ha convertido en el corazón de la línea Hyalferrin™.
¿Qué es la lactoferrina?
La lactoferrina es una proteína natural presente en fluidos humanos como las lágrimas, la saliva o el calostro materno. Su función principal es proteger frente a bacterias, virus, hongos y toxinas, actuando como un potente inmunomodulador.
En medicina se ha utilizado vía oral, pero su aplicación tópica era inviable por su gran tamaño molecular (80.000 dalton), que impedía su absorción a través de la piel.
¿Qué hace única a la línea Hyalferrin™?
Hyalferrin ha logrado lo que ninguna otra marca había conseguido: fragmentar la lactoferrina y combinarla con ácido hialurónico de muy bajo peso molecular para crear N-Hyaluronoyl Lactoferrin™, una molécula exclusiva y patentada capaz de penetrar en la piel y actuar desde dentro.
Este avance ha sido reconocido internacionalmente y premiado como innovación cosmética del año.
Beneficios de la lactoferrina en la piel:
- Reduce la inflamación de forma fisiológica
- Refuerza la inmunidad cutánea
- Calma brotes de rosácea, dermatitis o lupus
- Favorece la regeneración del tejido dañado
- Actúa sin irritar, incluso en pieles tras un tratamiento o con patologías crónicas
La inclusión de lactoferrina biodisponible en dermocosmética supone un antes y un después en el tratamiento de pieles sensibles. No es marketing: es ciencia. Hyalferrin lo ha hecho posible.
